Detectores de humos en España: solo 1 de cada 4 hogares los tiene y podrían evitar el 80% de muertes

En España, la protección contra incendios en viviendas sigue siendo una asignatura pendiente. A día de hoy, apenas uno de cada cuatro hogares cuenta con detectores de humo, un dispositivo que, según los expertos, podría evitar hasta el 80% de las muertes por incendios domésticos. La necesidad de estos aparatos no es un lujo: es una cuestión de vida o muerte en un país donde los incendios en viviendas aumentan año tras año.

La alarmante realidad de los incendios en viviendas españolas

Los datos recientes muestran un panorama preocupante. En la pasada Navidad, España registró 21 fallecidos en apenas 14 días debido a incendios en domicilios, el doble que el año anterior. La causa principal de estos siniestros suele ser la sobrecarga eléctrica, el mal estado de los aparatos y el incremento de personas mayores viviendo solas. Durante 2024, se contabilizaron 162 muertos en 19.411 incendios en viviendas, una cifra que se aproxima a récords históricos.

La causa más letal de estos incendios no es la llama, sino el humo y los gases tóxicos, responsables de casi el 70% de las víctimas. Este dato evidencia que la detección temprana del fuego es fundamental para salvar vidas. Contar con un detector de humo homologado puede significar la diferencia entre salir con vida de un incendio o convertirse en víctima.

Por qué los detectores de humo son imprescindibles

Los detectores de humo no solo alertan cuando un fuego se inicia, sino que permiten reaccionar antes de que las llamas se propaguen. Javier García, jefe de Bomberos de la Comunidad de Madrid, subraya: «Si miras las estadísticas, la mayoría de los incendios ocurre por la noche y evolucionan muy rápido. Un detector te da tiempo a salir o a protegerte dentro de la vivienda antes de que el humo sea letal».

En países como Francia y Alemania, la obligatoriedad de estos dispositivos ha reducido considerablemente las víctimas por incendios domésticos. España, siguiendo este ejemplo, está en camino de legislar para que los detectores se instalen en todas las viviendas nuevas, un paso imprescindible para modernizar la seguridad doméstica.

Brecha generacional y social en la prevención

El último Estudio de víctimas de incendios en España, elaborado por la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos y la Fundación Mapfre, revela que solo el 25% de los hogares dispone de detectores. Curiosamente, son más frecuentes en viviendas de jóvenes (1 de cada 3) que en hogares de mayores (menos de 1 de cada 5). Además, existe un marcado sesgo socioeconómico: las familias con más ingresos y estudios superiores suelen estar mejor protegidas, mientras que los hogares con menos recursos permanecen expuestos a riesgos que podrían evitarse.

Medidas adicionales de prevención: extintores y rociadores

Además de los detectores, contar con un extintor es crucial para actuar ante el fuego de manera inmediata, especialmente en cocinas o salones. Los rociadores automáticos también son útiles en edificios colectivos, aunque los expertos coinciden en que priorizar la instalación de detectores de humo en cada hogar es la estrategia más efectiva para prevenir tragedias.

El marco legal y la instalación obligatoria

En Valladolid, por ejemplo, el ayuntamiento ha sido pionero al obligar a instalar detectores en viviendas de nueva construcción. Esta medida se está extendiendo gracias al nuevo Código Técnico de la Edificación, que podría entrar en vigor en 2026. La ley contemplará la instalación obligatoria en las casas de detectores de humo, lo que permitirá que cada hogar esté protegido contra incendios desde el primer día.

El coste de estos dispositivos es relativamente bajo: desde 15 euros se puede adquirir un detector que salve vidas, un precio ínfimo comparado con el riesgo de morir en un incendio doméstico. A esto se suma la recomendación de los expertos de revisar periódicamente las instalaciones eléctricas, evitar sobrecargas y extremar precauciones con braseros, estufas y materiales inflamables.

Buenas prácticas en la protección contra incendios domésticos

El libro ‘112 Recomendaciones. Apuntes para un Libro Blanco de la Prevención de Incendios y sus Consecuencias’ destaca la importancia de mantener balcones y terrazas libres de objetos combustibles, revisar la iluminación y el mobiliario, y realizar inspecciones técnicas periódicas. La prevención pasiva, unida a la instalación de detectores y extintores, constituye la estrategia más completa para minimizar riesgos.

Asimismo, se recomienda que en caso de incendio, si la fuente está debajo de la vivienda, permanecer dentro con las puertas cerradas y colocar toallas húmedas en las rendijas puede aumentar las probabilidades de supervivencia. La educación sobre el uso correcto de estos dispositivos y la planificación de rutas de evacuación es fundamental para proteger a toda la familia.

La protección contra incendios como prioridad en el hogar

Los detectores de humos en España son más que un accesorio: son una inversión en vidas. Con solo un 25% de hogares protegidos, queda un largo camino por recorrer, pero la legislación en ciernes y la concienciación creciente indican que España está avanzando hacia un modelo más seguro. Combinar detectores, extintores y buenas prácticas de prevención es la manera más eficaz de reducir las tragedias por incendios domésticos y garantizar la seguridad de todos los habitantes.

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